Organizamos el contenido alrededor de las dudas que aparecen en orden natural cuando alguien arma su primera lombricera: primero el recipiente, después la alimentación, luego la cosecha y, para quienes quieran ir más lejos, el escalado.
Cómo armar una lombricera en un cajón de verdura
Qué medidas buscar en el cajón, cómo perforar el drenaje, en qué orden apilar cartón, sustrato y comida, y dónde ubicar el recipiente para que la temperatura no sea un problema.
Ver el armado paso a paso
Cuántas lombrices necesitás para arrancar
La cantidad inicial depende del volumen del cajón y de cuánto residuo orgánico generás por semana. Explicamos cómo calcular un punto de partida razonable sin sobrepoblar el recipiente.
Ver el cálculo inicial
Qué comen y qué no pueden comer
Restos de verdura, cáscaras, borra de café y cartón sin tinta forman la base. Cítricos en exceso, lácteos, carnes y aceites generan problemas que conviene evitar desde el primer día.
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Cuánto humus producen por mes
El ritmo de producción varía según temperatura, humedad y densidad de población. Detallamos qué señales mirar en el sustrato para saber si el cajón está avanzando o si conviene ajustar algo.
Ver cómo se estima
Cómo separar el lombricompuesto sin matar a nadie
El método de migración lateral, el de las pirámides de luz y el tamizado manual. Cada técnica tiene un momento adecuado según cuánto humus terminado hay y cuánta población convivió con él.
Ver los tres métodos
Cómo escalar a producción para vender en bolsas de cinco litros
Pasar de un cajón casero a varios módulos implica repensar espacio, ventilación y logística de cosecha. Explicamos qué preguntas conviene resolver antes de pensar en el envasado.
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